martes, 7 de julio de 2009

Los domingos, al más puro estilo neoyorquino.

El brunch es la última moda en bocados a deshoras. Es una combinación entre desayuno (breakfast) y almuerzo (lunch), se toma desde las 11 hasta las dos del mediodía. Combina platos del desayuno como huevos, tortitas, salchichas o gofres con ensaladas, fiambre y fruta fresca. Siempre con un cóctel y por supuesto café. ¿Os he abierto el apetito? Pues aquí os dejo algunas propuestas que podemos encontrar en Madrid:

“Koffee Art”propone una fusión de arte y gastronomía. Se encuentre una zona estratégica donde se concentran gran número de galerías de arte (Conde de Xiquen, 3), durante el brunch se puede disfrutar del mejor jazz y blues.

“Ene” nos propone una fusión gastronómica entre oriente y occidente, así tenemos la posibilidad de disfrutar de uno de los mejores brunch de la ciudad tumbados en un tatami mientras se escucha una sesión de DJ. Es una propuesta moderna y que no nos tenemos que perder si tenemos la oportunidad. (Calle del Nuncio, 19).


“Loft 39” un restaurante-lounge de diseño neoyorquino donde la elegancia, el diseño, el estilo y la mejor comida son una apuesta segura. Permite disfrutar de una tentadora selección de bebidas y platos fríos, dulces y salados, así como de una gran variedad de cócteles rodeados de un ambiente único. (Velázquez, 39)

miércoles, 1 de julio de 2009

¿Hoy? ¡De compras!

El gran fenómeno de la moda son hoy esas grandes cadenas que ponen a disposición de todos los bolsillos el último grito en moda, inspirándose en las tendencias que marcan las firmas de lujo en pasarelas. Y es que quien no ha querido tener ese increíble bolso de Chanel que estaba en el escaparate, esos zapatos de Jimmy Choo que lleva tal famosa o ese vestido espectacular de Versace que aparecia en la revista. No todos los bolsillos están preparados para afrontar esos gastos, en muchas ocasiones demasiado elevados, por ello las grandes cadenas ponen a nuestro alcance esos caprichos que sí nos podemos dar. Ya que, aunque muchos les cueste admitirlo, ir a la última no está reñido con el presupuesto, aunque hay que reconocer que ayuda mucho.


El mercado de la moda está en constante cambio, los diseñadores en cada nueva temporada se reinventan. Las tendencias cambian, desaparecen las prendas que creíamos imprescindibles hace unos meses y llegan otras que nos cautivan aun más. Entonces nos lanzamos a la búsqueda de lo que las pasarela, las revistas y los famosos nos muestran. Esta búsqueda no siempre es fácil, la clave esta en saber lo que quieres, comprar cosas que no pasen de moda en dos días y combinar las prendas que tenemos con lo nuevo. Un cambio radical en nuestro armario cada temporada puede resentir nuestro bolsillo y ante todo hay que mantener un estilo propio que nos defina y nos haga sentir cómodos. Copiar looks de revista de los pies a la cabeza no es la forma de ir a la última sino que hay que adaptar las nuevas tendencias a nuestros gustos.

Nosotros sin personal shoppers, asesores de imagen y sin presupuestos que pueden llegar a superan el sueldo de un año de mucha gente podemos estar a la ultima si compramos con cabeza.